Sacar los adornos y la vajilla del almacenaje antes de celebrar una fiesta

Ilustración de un paisaje

Cuando se acerca una fiesta en casa, casi siempre hay algo guardado en un armario o en un trastero que hace falta sacar. La vajilla especial, los manteles, las copas y los adornos suelen esperar mucho tiempo en sus cajas. Si los buscas el mismo día de la fiesta, lo más probable es que se pierda tiempo y también la calma. Por eso conviene sacarlos con margen y revisarlos.

Empieza por calcular cuántos invitados vendrán y qué necesitarás. Cuenta platos, vasos, cubiertos y sillas, y compara el resultado con lo que tienes. Si falta algo, puedes pedirlo prestado a un familiar o a un vecino con tiempo. Es mucho más fácil resolverlo con días de antelación que a última hora. Anota lo que falta para no olvidarlo.

Revisar y limpiar

Al sacar la vajilla, comprueba que todo esté en buen estado. Mira si hay copas rotas, platos astillados o cubiertos deslucidos. Lava lo que haya estado guardado mucho tiempo, porque suele acumular polvo. Colócalo después en un sitio cómodo, para que esté listo cuando lo necesites. Aprovecha para planchar los manteles y las servilletas de tela.

Haz lo mismo con los adornos, sacándolos de sus cajas para ver qué queda utilizable. Las guirnaldas suelen enredarse y algunos adornos se rompen o pierden color. Decide qué quieres usar este año y qué prefieres cambiar. Sacar las cosas con tiempo permite improvisar algún arreglo o hacer un adorno nuevo con los niños. A los pequeños les encanta participar en estos preparativos.

Piensa dónde vas a servir la comida y cómo colocarás las mesas. Prueba a poner una mesa de ejemplo para ver si todo cabe bien. Ese ensayo te dirá si necesitas más espacio o distinta disposición. Es mejor descubrirlo con calma que con los invitados esperando. Puedes hacerle una foto y guardarla como guía para el día de la fiesta.

Después de la fiesta, lava y guarda todo con cuidado, anotando qué falta o qué hay que reponer. Coloca cada cosa en una caja con una etiqueta clara, para encontrarla más fácilmente la próxima vez. Así el próximo año partirás de una base ordenada y sin sorpresas. Prepararse con tiempo hace que la fiesta empiece a disfrutarse antes de que lleguen los invitados.